La entrevista es un encuentro cara a cara, entre dos o más personas, en la que el entrevistador maneja el control y dirección de la misma, recogiendo información orientada a la búsqueda del mejor candidato.
Como candidato que eres, debes tener en cuenta que tanto tu expresión verbal (lo que dices, lo que cuentas, y como lo cuentas) como tu expresión no verbal (la forma en que vistes, la forma en como te sientas, la dirección donde miras al hablar) van a ser juzgados por el entrevistador, ya que todo ello aporta mucha información de cómo puedes desempeñar tu futuro puesto de trabajo.
Ten controladas las ofertas de trabajo a las que te has inscrito. Si te llaman de una empresa y no recuerdas esa oferta de trabajo, causaras una mala impresión.
Deja aviso en casa (a tus padres, hermanos, pareja…) para que, si te llaman de una empresa y no estas, cojan perfectamente el recado (al menos el nombre de la empresa, teléfono y una persona de contacto). Y devuélveles la llamada lo antes posible.
Si no te ha quedado claro la hora o el lugar al que tienes que acudir a una entrevista, llámales otra vez sin temor para preguntar. Lo importante es que sepas muy bien cuando y a donde debes acudir.
Obtén toda la información que puedas sobre la empresa (a que se dedica, donde están, cuanto tiempo llevan, etc.). Siempre te pueden preguntar en la entrevista que conoces de ellos.
Acude a todas las entrevistas a las que te convoquen: así, darás una buena imagen y te servirá de entrenamiento.
Por si acaso, lleva un currículo y la documentación oportuna, aunque ya las hayas enviado antes.
Repasa tus puntos fuertes y tus puntos débiles. Es muy probable que tengas que hablar de ellos en la entrevista.
Puntualidad. Preséntate tres o cuatro minutos antes, nunca llegues tarde ni tampoco demasiado pronto.
Tu aspecto debe ser cuidado y adecuado (ropa adecuada y limpia, dientes lavados, duchado, con colonia, peinado, etc.)
Si te atacan los nervios, realiza unas respiraciones profundas para relajarte antes de comenzar la entrevista. Si es posible, ve al baño, lávate las manos y bebe un poco de agua.
No fumes ni comas chicle ni en la sala de espera ni durante la entrevista, aunque pases muchos nervios.
Si quieres más consejos descargate nuestra "Guía para afrontar una entrevista laboral", que incluye: